El único poema del que tengo constancia que habló sobre mí fue... es... negativo, por no decir que tiene unas connotaciones horrendas. En fin, para llorar (más aún).
Hay un minuto cada noche,
un minuto cada noche,
en que todo tiene un único sentido.
Un minuto en que estoy tan muerto que vivo,
en que puedo estar podrido,
en que puedo estar consciente.
Es el minuto de odiar cada puesta de sol
y cada aullido a la luna;
De adorar a los demonios
de las profundidades
de las almas errantes
de mi (in)existencia.
El minuto en que
te sacaría el corazón con una mano
sujetándo tus caderas con la otra.
Hay un minuto en cada noche
para purgar cada deseo con fuego
y para escupir a las brasas cada venenosa simiente de rabia.
Hay un minuto cada noche,
en que no hay contemplaciones.
En que podría clavarte a una pared
ignorando toda construcción mental
racional,
torpes barreras ficticias
que impiden que te derrumbe en el muro,
y a mi contigo
y a la pared,
que es fin,
blanco, denso y tozudo,
entre nosotros.
En que nos destruiría por puro amor.
Hay un minuto cada noche en que cerraría este círculo, un minuto en cada noche, Un minuto como este.
Soy el poético fracaso de lo bello, el heroe muerto por espina de pescado, el fantasma de todos los niños, y yo, el decimonoveno Don Quijote, soy la conciencia que no quieren escuchar, paladín en una guerra incruenta, y la verdad patética y lastimera de la existencia.
Soy el heroe muerto sin honor en accidente, sí, pero también el musgo sobre mis huesos podridos, y las zarzas coronadas por flores color rojo cielo que suben por mi craneo. Soy el viejo muerto por infancia, el niño que muere de viejo; y aún sigo vivo en la arcilla virgen y en cada hoguera que arde bajo la luna.
Soy la bufonada, el brazo perdido de Cervantes, la más dulce canción de cuna entonada por borrachos...Pero soy el decimonoveno Don Quijote: Me tumban y beso la tierra al levantarme, me muerden y riego los huertos con mi sangre, me castran y del olivo quemado aún cosecho.
Yo soy la decimonovena reencarnación de Don Quijote.
Yo soy la decimonovena reencarnación de Don Quijote.
Yo soy la decimonovena reencarnación de Don Quijote.
Cántame una balada para niños pobres,
que estoy abrazando
con los dedos de los pies
el precipicio.
Mi guía, mi pasajera,
cántame,
no por los robles o las encinas,
no por los cactus que viajan en macetas de arcilla.
Bailarina y sable, lágrima dulce, mano alada,
cántame una balada para niños pobres,
cántame
por las palmeras
y por los girasoles,
y no te olvides de cantarme por las algas verdes y pardas,
nuestras pelucas fugaces,
que recogíamos en la orilla.
Y por el viento del sur,
y el de poniente,
y el de levante,
pero que no tenga que saber más del del norte, te lo ruego.
Cántame una balada para niños pobres,
como sólo tu sabes hacerlo.
Tú, que vives soñando,
y sueñas que eres campo
y mar
y sol
y ríos
y aire
y sueñas que das vida, verso y esperanza,
a todos los niños pobres de este mundo,
a los que tanto necesitan tus baladas.
Vosotros, infames y malvados,
a sabiendas de que no podemos
desafiaros,
desarmaros,
pues solo disponemos de palabras
contra vuestra ley pervertida
y vuestro plomo.
Ahora, rencorosos y frustrados,
lo intentareis dos esquinas más abajo.
¡Iros dos esquinas más abajo!
Asesinos,
cobardes,
matones sin entrañas,
que vendisteis vuestra alma
y jurasteis obediencia a patanes patrones patanes.
Vuestros hijos no honrarán vuestras almas,
borrarán vuestros nombres de lápidas y esquelas.
"Ese" dirán, cuando conozcan que son
vacío absoluto,
frío absoluto,
miembros de un cuerpo informe y uniforme
de tétricos tentáculos,
vuestros espíritus.
Y vuestras hijas, mercenarios,
que perseguís una repugnante cuota de personas
negras o tostadas
a las que dar caza para entregar en sacrificio
a vuestro único dios, puerco dinero;
parirán hijas mestizas y
no podréis pararlo:
Vuestras hijas e hijos ya saben
que se vale cuanto se ama
Y ya comprenden que la vida y el amor
no entienden de colores.
Lo mas grave del asunto, es que a mi, un poltico de nivel "medio" es decir
los que no suele conocer nadie, me dió la fecha del rescate justo antes de
nochevieja despues de compartir varias copas.
Su frase fue: Nos rescatan en junio, sera parcial, probablemente entre el 25
y 28
Las primera vez que me morí, no me morí, me mataron, y me mataron mucho. Mi segundo nacimiento fue en una ambulancia y tenía once años, "alguien" lloraba dentro mientras me miraba atentamente, y la sirena y las luces funcionaban a todo meter; así que en el fondo se pareció un poco al primero, aunque este no lo recuerdo.
Nací transmutado. Si no naciera uno distinto, ¿para qué morirse? Si uno no puede nacer ave migratoria y conocer el mundo, o junco clavado en el agua, o mestizo de atlante y tuareg de las arenas infinitas; no merece la pena morirse ni una pizca. De no ser así, yo sólo me moriría por aburrimiento.
Así que en este mi segundo nacimiento, volví al mundo sin miedo a la soledad y con una semilla de fortaleza metida en el estómago. También nací con una fe de nueva hornada, pensada para caducar... Ya no fabrican las cosas como antes.
La segunda vez, morí en Dublín. Fui muerto de los que engrosan listas de daños colaterales. El mar atacó a mi padre, que siempre estuvo rondándolo al límite, y cruzaron disparos de artillería para delimitar las nuevas fronteras. A veces las balas toman el camino más inverosímil y una me llegó al pecho aún estando a miles de kilómetros del humo de los cañones.
Nombre: Samuel G. G. Edad: 20 Causas de la muerte: Fallo multiorgánico. Desintegrado con la metralla, al explotar un proyectil de calibre indeterminado clavado entre la tercera y cuarta costilla a la izquierda del esternón. Se encontraron sus gafas y un trozo del tobillo izquierdo.
Fecha y Hora: No se puede determinar el día, pero sí la hora: 7.30 a.m.
Certificaron mi defunción así. No se estilan los funerales fastuosos en estos casos de muertos civiles en situaciones de guerra. Y menos si hay que rendir tributo a un tobillo y unas lentes de 2,5 dioptrías arañadas. Así que para no tirar nada, al nacerme me mantuvieron un tobillo ya defectuoso y la miopía. Por lo demás, nací en el campo de Gibraltar y ya no era ellos, ni nosotros ni ellos, era yo, no la extensión de nadie más. La amputación tardó años en mal cicatrizar, y aún creo que escuece en días de humedad cuando el viento viene de levante.
La tercera y la cuarta ya las he contado aquí:
La tercera vez que pasé la frontera, fue un trece de septiembre. Fue de estas muertes que se ven venir de lejos, quien diga que uno no puede prepararse para la muerte es que no se ha muerto nunca. Me entregué en paz, con la frente alta y sin miedo. Las causas... Múltiples, contagios de desesperanza y hastío; de decepción, desesperación y cansancio, alguien jugó con la caja de fusibles, creo que yo mismo en mis noches de sonámbulo, y acabé por extinguirme falto de luz.
Nacer, pues nací solo, pero ya no me importaba. Allí no estaba nadie ni falta que me hizo. Fui capaz de dibujar espectros dónde no habia ninguno, y así tener algo de compañía y paredes muy sucias. Nací con el tobillo y los ojos sanos, todo hay que decirlo.
La cuarta vez, me había convertido en un embrión de padre, esposo y amante, y fui asesinado de cáncer como de una puñalada. Los detalles para otra ocasión.
Sobre mi vuelta a la vida, nací en la calle y sin absolutamente nada, como los parias que había conocido en India meses antes. Porque los parias existen, no creas que no, el mundo está lleno de ellos, y si no los ves es porque no quieres, porque no te sale del alma abrir los ojos un poco y echar un vistazo a cualquier sitio, ¡qué no hay que escudriñar en lo más oscuro y remoto de otro continente! En resumen, y no quería decirlo así, porque no te da la gana echarles una mano.
La cosa, que me pierdo, es que yo si tuve la suerte de ser rescatado, tuve toda la ayuda que necesité y más. No tener nada y que, a la vez, eso sea todo lo que necesitas, te hace ver el mundo con otra cara. No recuerdo una vida más feliz que esta que ahora vivo; Aunque haya enfermado y casi me ahogara un par de veces, en cuerpo, y en espiritu; aún no me he muerto. Nací con mucho que amar y agradecer, sin buscar contrapartida, porque ser dueño de algo a un paria le saca de su casta de intocable y le vuelve miserable y mezquino.
Y así hasta ahora, renaciendo también un poco a cada instante, que es el único don que tuve en todas mis vidas. Renaciendo...
Pancha Nadai Pallavi Kiravani by Shankar on Grooveshark
La experimentación con animales no es necesaria. En la mayoría de los casos, está demostrado que no aporta datos o conocimientos relevantes, y además es extremadamente cruel e injusto al general un sufrimiento inimaginable a seres inocentes.
Esta semana hay montones de actos en contra de la experimentación. Únete las movilizaciones y plantéate dejar de utilizar productos de empresas que apoyen estas prácticas.
El tantra o tantrismo es una tradición esotérica que enseña a utilizar el deseo como sendero hacia la realización espiritual.
En escritura devánagari se escribe तन्त्र. y en sánscrito significa ‘tejido’ (así como ‘telar, urdimbre, la parte esencial, el rasgo característico, armazón, doctrina, regla”, etc.). El equivalente tibetano, rgyud, tiene el sentido de continuidad, y se puede entender como "continuidad de la luminosidad".
El objetivo del tantra es la reintegración del individuo en la pura conciencia primordial (Shivá, la fuente original). Para alcanzar ese objetivo es necesario recorrer, en sentido inverso, el sendero de la manifestación. Shiva es el dinamismo de la consciencia masculina. Shakti es la dinámica de la consciencia femenina. Shiva es lo que gestiona la consciencia. Shakti significa poder, energía creativa, el poder del femenino, fuerza o inteligencia que mantiene o sostiene la harmonía, el vehículo mediante al
cual la consciencia individual se une con la conciencia pura o divinidad.
Shiva y Shakti son la dualidad de la totalidad, no dos conceptos separados.
El final del camino de regreso es conocido como el despertar, un estado de «superconciencia».
Hoy.
Sería un buen día para hacer correr la sangre muñeca abajo.
o dejarse flotar por un cañón.
O de sólo respirar mar, como tantas veces he intentado.
Sería un gran día para dar una fiesta.
Una reunión íntima.
Redactar un par de cartas y un poema.
Un gran día para correr con ella por última vez
(y recordarle que siempre será libre).
Hoy podría volar a las fronteras del universo
y fusionarme con un sol recién nacido.
Hoy es un gran día.
Un día tan maravilloso
que es buen día para ser el último.
Declaro la guerra a las camisas de rayas.
Declaro la guerra a la tabla de cortar y a la zona azul;
Todas ellas desaparecerán sin remedio.
Declaro la guerra a toda forma de pago por visión,
declaro la libertad de las visiones,
y prohibo la imagen corporativa en mis dominios.
El verso es un derecho universal,
y tendrá garante allá donde llegue polvo de luna, mala hierba,
o las alitas secas de algún difundo insecto.
El verso es libre (aunque puede rimar si es que procede)
para ser leído, escrito, o recitado.
En cualquier momento.
Y en cualquier lugar.
Y declaro la guerra al sueño,
tendremos batalla cada vez que pretenda separarnos.
Y te declaro la guerra a tí, sí, a tí.
No habrá miradas sin réplica.
Los abrazos serán devueltos con firmeza.
Y permitiré tus aproximaciones furtivas,
con el único objetivo de atraparte entre mis labios,
dejarte desnuda y desarmada, y que así te entregues.
Invadiré tu piel, ganaré cada centímetro beso a beso.
No tendrás opciones de escaparte.
Será entonces que ya no importará si era la guerra, o mil batallas,
o caminar sobre atolones mientras sube la marea.
Importará la paz roja sellada en las mejillas.
Armisticio.
Los dedos lánguidos tropezando en las trincheras, las pupilas dilatadas.
Armisticio.
Aliento humeante, humedad alentadora.
Armisticio.
¡Qué se pare el corazón de todas las batallas! ¡Qué se pare el tiempo!
Y que la guerra siga en voz muy baja,
para rendirnos en silencio hasta la próxima proclama.
Tengo ganas de hablar contigo,
de ver esa serie, de cruzarnos sin querer.
Siempre casi conocerte.
Sin duda, de volar, y encontrarte en el fin del mundo
un instante antes,
un milisegundo,
una vuelta de electrón antes del ocaso,
y explotar en pañuelos verdes, blancos y amarillos, como una paloma.
¡Desaparecer contigo!
Silencio.
Y nacer de nuevo en un pecho en obras
y escarbar tenaz hasta el latido del océano,
Así buscarnos será más divertido,
tú, cogiendo conchas para los anémicos de mar, y arena fina,
con la que dibujes tu fugaz estela.
Yo siguiendo peces gato, un pie dentro y un pie fuera.
Como anémonas errantes, flotar, y traspasar de nuevo la frontera,
Quebrantar la ley de la vigilia, y la del muerto,
y las guirnaldas azules de papel prensado.
Y morir, si hace falta, cuantas veces sean necesarias,
porque ambos sabemos que el verdadero fin del mundo no ha llegado.
Qué el fin del mundo no ha llegado.
Aléjate de quien trate de empequeñecer tus sueños.
La gente mezquina siempre hace eso. La gente realmente grande, te hace sentir que también tú puedes ser grande.
"Muy a menudo amamos las cosas y usamos a las personas, cuando deberíamos estar usando las cosas y amando a las personas."
Abraham Lincoln
Estoy cansado de escuchar y leer a gente que 'ama a su iphone', entre otras cosas. Mucha de esta gente profesa un profundo desprecio hacia otras personas que ni siquiera conoce; Y la mayoría de esta gente farda de una pretendida, y casi pretenciosa, conciencia social.
Así que nada, a amar a los iphones y demás objetos inanimados. Seguro que algun ser 'inteligente' ha diseñado alguna aplicación para que te devuelva los abrazos, o te dirija alguna palabra amable cuando lo necesites.
Cuatro meses antes, Samu tenía pareja estable, con la que pensaba arreglar papeles, tener hijos y comprar una pequeña casita en Fuerteventura para formar una nueva vida haciendo artesanía junto al mar. Samu por primera vez se sentía en su casa, su hogar, trabajaba como una bestia para hacer que todo funcionara, pero en su ilusorio estado de felicidad no era capaz de ver que para que algo funcione han de querer todas las partes.
Hoy ya no soy ese Samu. A ese Samu su pareja lo echó de casa como a la bolsa de basura, por ser honesto. Ese Samu perdió su hogar, su ilusión, sus futuros hijos, y casi se tuvo que hacer una hoguera, con los papeles que no llegó a formalizar, debajo de algún puente para mantenerse bajo techo. Suerte para aquel Samu, que como este, tiene grandes amigos, una familia incondicional, apoyos fuertes y sólidos, como antes, como ahora, como siempre, porque Samu, el de ayer y el de ahora, el yo actual, siempre juega de cara con su gente... Las personas que a lo largo de mi vida me han demostrado que merecen la pena, y me aprecian, lo hacen entre otras cosas porque soy honesto. Desconfío de quien no es capaz de valorar la honestidad.
Hoy, yo, vivo en otro lugar de la misma ciudad, solo, y lo hago a un ritmo de actividad agotador, pero que me encanta. De hace 4 meses a acá tengo tanto que agraceder y por lo que sentirme dichoso que no podría parar de enumerar en horas. De hace 4 meses para acá he reaprendido a valorar la soledad, y a hartarme de ella, y he podido viajar un poco, pero viajar, al fin y al cabo; me he despedido de alguien querido, con la paz de saber que no deseaba sufrir así; me he ilusionado con alguna mirada y luego me reí de mi candidez, me he reconciliado con 2 personas esenciales en mi vida; he recogido los trozos hechos miga de mis ilusiones anteriores, y como pensar en ellas me daba rabia, asco y pena, me lavé la cara al tercer día y empecé a dibujarme otras más bonitas y mejores; he conocido a gente maravillosa; y me embarqué en proyectos sensacionales.
Hoy, yo, estoy feliz, cansadito... hoy también dormiré 5 horas.... Pero feliz de retomar este blog, hace mucho que pensaba en esto, y aquí estoy. Aunque 4 meses antes, jamás lo hubiera imaginado.
PD: Ánimo a esas dos grandes familias que tan mal lo están pasando en estos momentos. En ese sentido, estoy profundamente dolido, pero no me veo preparado para decir más.
Cualquier día el mundo te da una sorpresa.
En cualquier momento, lo más absurdo se vuelve lo más trascendente y es, entonces, cuando todos nos preguntamos en qué demonios habíamos estado pensando antes; mientras el puñetero duende que rige el destino se descojona en nuestra cara, observando la incapacidad que tenemos de ver las cosas como son. Por que no nos permitimos comportarnos como somos.
PENSANDO
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Kalvellido posted a photo:
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Extrakto del kuento shino...««KE VIENEN L@S ROJ@S »»
"SÍ HIJ@, SÍ, VENDRÁN KON KUERNOS Y RABOS A KOMERSE A L...
Mis colgantes mágicos
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Cambio a Worldpress / Move to Wordpress
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Por fin nos hemos movido a Wordpress y esta será la última actualización
del blog, www.luzinterruptus.blogspot.com.
Aunque seguiremos manteniéndolo para qu...
Espero Escribirlo.
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Si hubiera tenido mi portatil aqui hubiera escrito muchisimo mas de lo que
lo he hecho, y hubierais estado al dia casi a tiempo real. Ocurre que no lo
he t...
LoS PRotaGoNiStaS: NueStRoS HéRoeS FaVoRitoS
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Este blog esta realizado con todo mi cariño y dedicacion para todos estos
buenos amigos del Parque de las Vistillas...
A continuacion os muestro a cada un...
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SIN EMBARGO...
Sin embargo,
sin embargo,
sin embargo...
No me fío de mí.
Nada es permanente.
Menos lo es la palabra.
Esto tampoco,
esto tampoco,
es...