Quien quiere cambiar las cosas, busca la manera. Quien no, busca la excusa.
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18.7.14

12.6.12

Una Balada Para Niños Pobres.

Cántame una balada para niños pobres,
que estoy abrazando
     con los dedos de los pies
     el precipicio.

Mi guía, mi pasajera,
cántame,
    no por los robles o las encinas,
    no por los cactus que viajan en macetas de arcilla.

Bailarina y sable, lágrima dulce, mano alada,
cántame una balada para niños pobres,
     cántame
              por las palmeras
               y por los girasoles,
              y no te olvides de cantarme por las algas verdes y pardas,
                                                      nuestras pelucas fugaces,
                                                                             que recogíamos en la orilla.
          Y por el viento del sur,
                           y el de poniente,
                                            y el de levante,
                 pero que no tenga que saber más del del norte, te lo ruego.

Cántame una balada para niños pobres,
                       como sólo tu sabes hacerlo.
Tú, que vives soñando,
      y sueñas que eres campo
                                   y mar
                                   y sol
                                   y ríos
                                   y aire
      y sueñas que das vida, verso y esperanza,
                    a todos los niños pobres de este mundo,
                                        a los que tanto necesitan tus baladas.


22.3.09

Hoy he Salido a Correr

De entrada parece algo vano, hablar sobre algo tan intrascendente como el footing digo, pero en este caso no lo es. Que hoy te hable de que acabo de salir a correr tiene el sentido de un acto de rebeldía, de inconformismo y de esperanza.
Hoy me he rebelado contra todos los que me dijeron que me olvidara de correr, tras una operación de tobillo que me sumió en una incertidumbre insufrible sobre, incluso, mi capacidad futura para andar sin ayuda de un bastón; pero también me he rebelado contra esos entes de negro y sus amigos los de la gaviota (pobres preciosos pájaros cuya imagen han secuestrado) que quieren destruir nuestro Parque de la Cornisa, con la excusa de que está en mal estado, demostrando que mal del todo no estará si se puede hacer deporte en él..
Hoy no me he conformado con quedarme encerrado en casa, abotargado entre imágenes o páginas web, excusándome en el miedo, real, que le tengo a una nueva lesión de tobillo; por lo que me puesto la tobillera, he calentado ¡y para alante! Y tampoco me conformo con el robo de un parque de todos los madrileños y españoles, para uso y disfrute de unos asalariados que hacen muy poquito bueno que justifique ese sueldo.
Y hoy, en este momento, una hora después, estoy más esperanzado que nunca porque la articulación está ya fría y aún no me duele, y me da alegría saber que esta esperanza no es sólo la mía, sino de tí, que te acabas de operar o vas a hacerlo, y de todos los lectores que tienen lesiones y no saben si lograran salir adelante. Además, es la esperanza de un barrio de 60000 habitantes, ya que el Parque de la Cornisa está más vivo que nunca y buye de jóvenes disfrutando de este arrollador comienzo de primavera, de niños jugando, de grupos de amigos con sus mascotas, de artistas preparando sus obras, ancianos que charlan apaciblemente y deportistas aficionados realizando sus rutinas.

Está fue mi ruta.






















Un abrazo.


27.11.07

¿Por Qué?

Via Enrique Meneses he encontrado esto:

Los niños de Irak

Lo siento, pero no tengo comentarios. No puedo tenerlos. No me salen las palabras de este cerebro embotado

¿Por qué?