Via Enrique Meneses he encontrado esto:
Los niños de Irak
Lo siento, pero no tengo comentarios. No puedo tenerlos. No me salen las palabras de este cerebro embotado
¿Por qué?
Quien quiere cambiar las cosas, busca la manera. Quien no, busca la excusa.
Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas
27.11.07
20.9.07
Reflexión del día: Alegrar esa cara.
Esto no me ha ocurrido a mí, pero hoy he conocido a una persona que se enfrenta a esto cada día. Su narración me ha hecho pensar.
Trabaja en un hospital y esto ocurrió una de estas veces que no termina de tener un buen día. Un niño que lleva ingresado la totalidad de su vida y al que ha visto crecer entre tubos, respiradores y goteros por culpa de una dolencia gravísima; al que ha dado el biberón, ha visto crecer, del que conoce casi todo; le ve llegar, la observa ausente y nota que está absorta en sus problemas, a pesar de que con ellos, los pacientes, es tan fantastica como siempre; así que la mira a los ojos y le pregunta ostensible y sinceramente preocupado: '¿Qué te pasa?'.
Al igual que esta escena le dió que pensar a esta persona, a mi también me ha hecho reflexionar:
Creo que me preocupo demasiado, que intento ajustarlo todo demasiado, que quiero siempre conseguir demasiado de mi mismo, y que, casi siempre, me equivoco.
Con cosas así se me despeja la mente y veo claro que el modo más sublime de superarme a mi mismo, de ser mejor en todo, de ser mejor persona, empieza siempre por alegrar esa cara de tonto que se me queda con las nimiedades que me ocurren, ya que no merecería ni éxito ni suerte si lo único que tengo para ofrecerle a la vida es un mal gesto, sobrándome de todo.
Soñando un poco, si todos nosotros, la mayoría afortunados en todo lo material, tuvieramos la mitad de la fuerza de espíritu, la mitad de corazón y ánimo, que tiene este chico; el mundo sería infinitamente maravilloso. Sería como respirar aroma a rosas y jazmines en todas las calles, amaríamos a cada persona y cada ser sobre la tierra, sólo como agradecimiento a ésta por ponerlo en nuestro camino y, posiblemente, ya habríamos encontrado un remedio para que este chaval no necesitara ni gomas, ni goteros, ni medicación para vivir; por que no habría guerras y todo el dinero que se tira en estas, lo gastaríamos en Medicina o en otras cosas útiles de verdad. Si sólo una hora al día fueramos tan generosos como el niño del que os hablo, quizás a alguno que otro nos reventaría el pecho y, moriríamos. Pero eso sí, que nos quitaran lo 'bailao', por que ibamos a morir de alegría. O, mejor aún, de felicidad.
Trabaja en un hospital y esto ocurrió una de estas veces que no termina de tener un buen día. Un niño que lleva ingresado la totalidad de su vida y al que ha visto crecer entre tubos, respiradores y goteros por culpa de una dolencia gravísima; al que ha dado el biberón, ha visto crecer, del que conoce casi todo; le ve llegar, la observa ausente y nota que está absorta en sus problemas, a pesar de que con ellos, los pacientes, es tan fantastica como siempre; así que la mira a los ojos y le pregunta ostensible y sinceramente preocupado: '¿Qué te pasa?'.
Al igual que esta escena le dió que pensar a esta persona, a mi también me ha hecho reflexionar:
Creo que me preocupo demasiado, que intento ajustarlo todo demasiado, que quiero siempre conseguir demasiado de mi mismo, y que, casi siempre, me equivoco.
Con cosas así se me despeja la mente y veo claro que el modo más sublime de superarme a mi mismo, de ser mejor en todo, de ser mejor persona, empieza siempre por alegrar esa cara de tonto que se me queda con las nimiedades que me ocurren, ya que no merecería ni éxito ni suerte si lo único que tengo para ofrecerle a la vida es un mal gesto, sobrándome de todo.
Soñando un poco, si todos nosotros, la mayoría afortunados en todo lo material, tuvieramos la mitad de la fuerza de espíritu, la mitad de corazón y ánimo, que tiene este chico; el mundo sería infinitamente maravilloso. Sería como respirar aroma a rosas y jazmines en todas las calles, amaríamos a cada persona y cada ser sobre la tierra, sólo como agradecimiento a ésta por ponerlo en nuestro camino y, posiblemente, ya habríamos encontrado un remedio para que este chaval no necesitara ni gomas, ni goteros, ni medicación para vivir; por que no habría guerras y todo el dinero que se tira en estas, lo gastaríamos en Medicina o en otras cosas útiles de verdad. Si sólo una hora al día fueramos tan generosos como el niño del que os hablo, quizás a alguno que otro nos reventaría el pecho y, moriríamos. Pero eso sí, que nos quitaran lo 'bailao', por que ibamos a morir de alegría. O, mejor aún, de felicidad.
17.5.07
Payasos sin Fronteras
Payasos Sin Fronteras es una ONG fundada por artistas - payasos como Tortell Poltrona, que vieron clara la acuciante y descarada necesidad de sonrisas en los lugares donde están más presentes el dolor y el odio .
Y la lógica evidente del asunto les da la razón: Si hubiera más narices rojas que fusiles y más payasos que soldados, la paz sería más facil y todos seríamos más felices.
Y la lógica evidente del asunto les da la razón: Si hubiera más narices rojas que fusiles y más payasos que soldados, la paz sería más facil y todos seríamos más felices.
Voluntarios de PsF hay muchos, a pesar de que la organización no es muy grande, y todos y cada uno de ellos son fantásticos. Quizás haya nombres que te suenen por que han llegado a dar el salto a la televisión. Vease Pepe Viyuela, Alex O'Dogherty o Agustín Jiménez... Aún así debajo de una cara más pública, que supone disponer de un altavoz apuntando a la sociedad con el volumen a tope, además de su tarea como payasos; lo más importantes que hay muchas narices rojas que nunca está paradas.
Dice Pepe Viyuela: "El payaso no se rinde nunca, está enamorado del más difícil todavía".
Personalmente, soy voluntario "activo" de PsF desde hace cuatro meses, aunque estaba en contacto con la asociación desde mucho antes. Lo soy por que entendí, gracias a mi experiencia como animador infantil, que la risa y el juego son "armas" muy potentes, que se podía dar mucho a los demás a un coste muy bajito. Sacarle una sonrisa a alguien, aunque a veces puede ser complicado, es una de las cosas más gratificantes para un ser humano y mejor es cuanto más lo necesita el otro. En este tiempo que pasé como animador y monitor infantil me ha quedado impreso en la memoria el trabajo con niños que habían sufrido alguna pérdida importante en casa o con problemas familiares graves y, sin lugar a dudas, mereció mucho la pena hacer que su calidad de vida mejorase, recordándoles que son niños y dándoles motivos para estar ilusionados y esperanzados respecto a la vida.
Personalmente, soy voluntario "activo" de PsF desde hace cuatro meses, aunque estaba en contacto con la asociación desde mucho antes. Lo soy por que entendí, gracias a mi experiencia como animador infantil, que la risa y el juego son "armas" muy potentes, que se podía dar mucho a los demás a un coste muy bajito. Sacarle una sonrisa a alguien, aunque a veces puede ser complicado, es una de las cosas más gratificantes para un ser humano y mejor es cuanto más lo necesita el otro. En este tiempo que pasé como animador y monitor infantil me ha quedado impreso en la memoria el trabajo con niños que habían sufrido alguna pérdida importante en casa o con problemas familiares graves y, sin lugar a dudas, mereció mucho la pena hacer que su calidad de vida mejorase, recordándoles que son niños y dándoles motivos para estar ilusionados y esperanzados respecto a la vida.
Al final lo más admirable, aunque a la vez chocante de PsF y, sin duda, es innovador es la filosofía de PsF: No se ofrece comida, no se construyen pozos y no se ofrece formación por sistema. Lo que se da únicamente son ganas de ser feliz, ganas de reirse e ilusión por repetirlo, como buen hábito que es, precisamente a las personas que más falta les hace.
Debería haber muchas más iniciativas de este tipo y, tu y yo, deberíamos asimilar un poquito de esa filosofía tan saludable, altruista y, encima, tan barata.
Pon sonrisas en tu vida y tendrás un mundo mejor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


