Sorpresivamente me cautivaba la idea de que podía expulsar personas y cosas como una lanza; que era posible que tomara forma de
guillotina sobre nucas culpables que podía elevarme oscura como ciprés inalcanzable como destino.
La idea de que podía cruzar indiferente
con una satánica sonrisa imperceptible
multitudes rabiosas y enfurecidas en mi contra
me disolvía. Me atravesaba, con espasmos casi de placer, el pensamiento de que podía encontrarme en el último escalón del patíbulo con desprecio mientras una turba deslumbrada por el mal esperaría hasta el final que rompiera en sollozos.
Sorpresivamente me cautivaba sí, me volvía loca la idea de que era posible que tomara el tono de ceniza irrevocable ensombreciendo y aniquilando la luz del sol que tanto la había encendido y embriagado.
*Véase La Jornada Semanal núm. 679, 9/ III /2008. El poema que presentamos está tomado de La poesía griega. Antología y gramatología, de Aléxandros Argyríou, t. v. Ediciones Sokolis.
No, no estoy en Babia ni buscando gamusinos; no, no vivo anestesiado, dormido, no pretendo ser tragado por el asfalto.
Recorro este cementerio de nácar y hormigón armado, de sajones y normandos; negros, rojos y blancos; de victimas y victimarios, de cáritas y bancos; camino, circulo con los ojos en blanco, y no es que esté castrado por el ruido, por el peso asesino y esclavista de las mastercards en mis bolsillos. No soy otro rehén de este bromuro por exceso de cloro en mi agua, las hormonas en mi leche, los pesticidas en la fruta; No, ¡es qué no estoy dormido! No estoy derrotado o comatoso y no, no estoy soñando.
Es que yo, yo ya soy cambio, yo soy todo, y sóo un símbolo del fin de este mundo, de la vida que deviene de las manos y los pies ajados de las que aún no tienen un trozo de nube que echarse a la boca.
En toda mi debilidad, en mis ojos en blanco, en mi ausencia vuestro mundo ya ha muerto.
Adoro tu espalda de luna y tu lado oscuro (son la misma cosa) balcón a tempestades de albahaca y semillas de almizcle, cerrojo desterrado.
Adoro la pértiga de luz que compartimos para escarbar en los, a veces, ojos ciegos de este mundo, el balde cristalino de ilusiones implacables. El canto lejano del águila hecha nebulosa.
Adoro tu sal, poema de aromas, el oceano bordado en tu mejilla y tu mano abierta contando soles con las yemas de sus llamas, hambre de profana inocencia y fiereza inane.
Vuela, ave sin nombre, pues eres parte de los cielos.
El único poema del que tengo constancia que habló sobre mí fue... es... negativo, por no decir que tiene unas connotaciones horrendas. En fin, para llorar (más aún).
Hay un minuto cada noche,
un minuto cada noche,
en que todo tiene un único sentido.
Un minuto en que estoy tan muerto que vivo,
en que puedo estar podrido,
en que puedo estar consciente.
Es el minuto de odiar cada puesta de sol
y cada aullido a la luna;
De adorar a los demonios
de las profundidades
de las almas errantes
de mi (in)existencia.
El minuto en que
te sacaría el corazón con una mano
sujetándo tus caderas con la otra.
Hay un minuto en cada noche
para purgar cada deseo con fuego
y para escupir a las brasas cada venenosa simiente de rabia.
Hay un minuto cada noche,
en que no hay contemplaciones.
En que podría clavarte a una pared
ignorando toda construcción mental
racional,
torpes barreras ficticias
que impiden que te derrumbe en el muro,
y a mi contigo
y a la pared,
que es fin,
blanco, denso y tozudo,
entre nosotros.
En que nos destruiría por puro amor.
Hay un minuto cada noche en que cerraría este círculo, un minuto en cada noche, Un minuto como este.
Soy el poético fracaso de lo bello, el heroe muerto por espina de pescado, el fantasma de todos los niños, y yo, el decimonoveno Don Quijote, soy la conciencia que no quieren escuchar, paladín en una guerra incruenta, y la verdad patética y lastimera de la existencia.
Soy el heroe muerto sin honor en accidente, sí, pero también el musgo sobre mis huesos podridos, y las zarzas coronadas por flores color rojo cielo que suben por mi craneo. Soy el viejo muerto por infancia, el niño que muere de viejo; y aún sigo vivo en la arcilla virgen y en cada hoguera que arde bajo la luna.
Soy la bufonada, el brazo perdido de Cervantes, la más dulce canción de cuna entonada por borrachos...Pero soy el decimonoveno Don Quijote: Me tumban y beso la tierra al levantarme, me muerden y riego los huertos con mi sangre, me castran y del olivo quemado aún cosecho.
Yo soy la decimonovena reencarnación de Don Quijote.
Yo soy la decimonovena reencarnación de Don Quijote.
Yo soy la decimonovena reencarnación de Don Quijote.
Cántame una balada para niños pobres,
que estoy abrazando
con los dedos de los pies
el precipicio.
Mi guía, mi pasajera,
cántame,
no por los robles o las encinas,
no por los cactus que viajan en macetas de arcilla.
Bailarina y sable, lágrima dulce, mano alada,
cántame una balada para niños pobres,
cántame
por las palmeras
y por los girasoles,
y no te olvides de cantarme por las algas verdes y pardas,
nuestras pelucas fugaces,
que recogíamos en la orilla.
Y por el viento del sur,
y el de poniente,
y el de levante,
pero que no tenga que saber más del del norte, te lo ruego.
Cántame una balada para niños pobres,
como sólo tu sabes hacerlo.
Tú, que vives soñando,
y sueñas que eres campo
y mar
y sol
y ríos
y aire
y sueñas que das vida, verso y esperanza,
a todos los niños pobres de este mundo,
a los que tanto necesitan tus baladas.
Vosotros, infames y malvados,
a sabiendas de que no podemos
desafiaros,
desarmaros,
pues solo disponemos de palabras
contra vuestra ley pervertida
y vuestro plomo.
Ahora, rencorosos y frustrados,
lo intentareis dos esquinas más abajo.
¡Iros dos esquinas más abajo!
Asesinos,
cobardes,
matones sin entrañas,
que vendisteis vuestra alma
y jurasteis obediencia a patanes patrones patanes.
Vuestros hijos no honrarán vuestras almas,
borrarán vuestros nombres de lápidas y esquelas.
"Ese" dirán, cuando conozcan que son
vacío absoluto,
frío absoluto,
miembros de un cuerpo informe y uniforme
de tétricos tentáculos,
vuestros espíritus.
Y vuestras hijas, mercenarios,
que perseguís una repugnante cuota de personas
negras o tostadas
a las que dar caza para entregar en sacrificio
a vuestro único dios, puerco dinero;
parirán hijas mestizas y
no podréis pararlo:
Vuestras hijas e hijos ya saben
que se vale cuanto se ama
Y ya comprenden que la vida y el amor
no entienden de colores.
Lo mas grave del asunto, es que a mi, un poltico de nivel "medio" es decir
los que no suele conocer nadie, me dió la fecha del rescate justo antes de
nochevieja despues de compartir varias copas.
Su frase fue: Nos rescatan en junio, sera parcial, probablemente entre el 25
y 28
Las primera vez que me morí, no me morí, me mataron, y me mataron mucho. Mi segundo nacimiento fue en una ambulancia y tenía once años, "alguien" lloraba dentro mientras me miraba atentamente, y la sirena y las luces funcionaban a todo meter; así que en el fondo se pareció un poco al primero, aunque este no lo recuerdo.
Nací transmutado. Si no naciera uno distinto, ¿para qué morirse? Si uno no puede nacer ave migratoria y conocer el mundo, o junco clavado en el agua, o mestizo de atlante y tuareg de las arenas infinitas; no merece la pena morirse ni una pizca. De no ser así, yo sólo me moriría por aburrimiento.
Así que en este mi segundo nacimiento, volví al mundo sin miedo a la soledad y con una semilla de fortaleza metida en el estómago. También nací con una fe de nueva hornada, pensada para caducar... Ya no fabrican las cosas como antes.
La segunda vez, morí en Dublín. Fui muerto de los que engrosan listas de daños colaterales. El mar atacó a mi padre, que siempre estuvo rondándolo al límite, y cruzaron disparos de artillería para delimitar las nuevas fronteras. A veces las balas toman el camino más inverosímil y una me llegó al pecho aún estando a miles de kilómetros del humo de los cañones.
Nombre: Samuel G. G. Edad: 20 Causas de la muerte: Fallo multiorgánico. Desintegrado con la metralla, al explotar un proyectil de calibre indeterminado clavado entre la tercera y cuarta costilla a la izquierda del esternón. Se encontraron sus gafas y un trozo del tobillo izquierdo.
Fecha y Hora: No se puede determinar el día, pero sí la hora: 7.30 a.m.
Certificaron mi defunción así. No se estilan los funerales fastuosos en estos casos de muertos civiles en situaciones de guerra. Y menos si hay que rendir tributo a un tobillo y unas lentes de 2,5 dioptrías arañadas. Así que para no tirar nada, al nacerme me mantuvieron un tobillo ya defectuoso y la miopía. Por lo demás, nací en el campo de Gibraltar y ya no era ellos, ni nosotros ni ellos, era yo, no la extensión de nadie más. La amputación tardó años en mal cicatrizar, y aún creo que escuece en días de humedad cuando el viento viene de levante.
La tercera y la cuarta ya las he contado aquí:
La tercera vez que pasé la frontera, fue un trece de septiembre. Fue de estas muertes que se ven venir de lejos, quien diga que uno no puede prepararse para la muerte es que no se ha muerto nunca. Me entregué en paz, con la frente alta y sin miedo. Las causas... Múltiples, contagios de desesperanza y hastío; de decepción, desesperación y cansancio, alguien jugó con la caja de fusibles, creo que yo mismo en mis noches de sonámbulo, y acabé por extinguirme falto de luz.
Nacer, pues nací solo, pero ya no me importaba. Allí no estaba nadie ni falta que me hizo. Fui capaz de dibujar espectros dónde no habia ninguno, y así tener algo de compañía y paredes muy sucias. Nací con el tobillo y los ojos sanos, todo hay que decirlo.
La cuarta vez, me había convertido en un embrión de padre, esposo y amante, y fui asesinado de cáncer como de una puñalada. Los detalles para otra ocasión.
Sobre mi vuelta a la vida, nací en la calle y sin absolutamente nada, como los parias que había conocido en India meses antes. Porque los parias existen, no creas que no, el mundo está lleno de ellos, y si no los ves es porque no quieres, porque no te sale del alma abrir los ojos un poco y echar un vistazo a cualquier sitio, ¡qué no hay que escudriñar en lo más oscuro y remoto de otro continente! En resumen, y no quería decirlo así, porque no te da la gana echarles una mano.
La cosa, que me pierdo, es que yo si tuve la suerte de ser rescatado, tuve toda la ayuda que necesité y más. No tener nada y que, a la vez, eso sea todo lo que necesitas, te hace ver el mundo con otra cara. No recuerdo una vida más feliz que esta que ahora vivo; Aunque haya enfermado y casi me ahogara un par de veces, en cuerpo, y en espiritu; aún no me he muerto. Nací con mucho que amar y agradecer, sin buscar contrapartida, porque ser dueño de algo a un paria le saca de su casta de intocable y le vuelve miserable y mezquino.
Y así hasta ahora, renaciendo también un poco a cada instante, que es el único don que tuve en todas mis vidas. Renaciendo...
Pancha Nadai Pallavi Kiravani by Shankar on Grooveshark
La experimentación con animales no es necesaria. En la mayoría de los casos, está demostrado que no aporta datos o conocimientos relevantes, y además es extremadamente cruel e injusto al general un sufrimiento inimaginable a seres inocentes.
Esta semana hay montones de actos en contra de la experimentación. Únete las movilizaciones y plantéate dejar de utilizar productos de empresas que apoyen estas prácticas.
El tantra o tantrismo es una tradición esotérica que enseña a utilizar el deseo como sendero hacia la realización espiritual.
En escritura devánagari se escribe तन्त्र. y en sánscrito significa ‘tejido’ (así como ‘telar, urdimbre, la parte esencial, el rasgo característico, armazón, doctrina, regla”, etc.). El equivalente tibetano, rgyud, tiene el sentido de continuidad, y se puede entender como "continuidad de la luminosidad".
El objetivo del tantra es la reintegración del individuo en la pura conciencia primordial (Shivá, la fuente original). Para alcanzar ese objetivo es necesario recorrer, en sentido inverso, el sendero de la manifestación. Shiva es el dinamismo de la consciencia masculina. Shakti es la dinámica de la consciencia femenina. Shiva es lo que gestiona la consciencia. Shakti significa poder, energía creativa, el poder del femenino, fuerza o inteligencia que mantiene o sostiene la harmonía, el vehículo mediante al
cual la consciencia individual se une con la conciencia pura o divinidad.
Shiva y Shakti son la dualidad de la totalidad, no dos conceptos separados.
El final del camino de regreso es conocido como el despertar, un estado de «superconciencia».
Cualquier día el mundo te da una sorpresa.
En cualquier momento, lo más absurdo se vuelve lo más trascendente y es, entonces, cuando todos nos preguntamos en qué demonios habíamos estado pensando antes; mientras el puñetero duende que rige el destino se descojona en nuestra cara, observando la incapacidad que tenemos de ver las cosas como son. Por que no nos permitimos comportarnos como somos.
PENSANDO
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Extrakto del kuento shino...««KE VIENEN L@S ROJ@S »»
"SÍ HIJ@, SÍ, VENDRÁN KON KUERNOS Y RABOS A KOMERSE A L...
Mis colgantes mágicos
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Mis amuletos estan hechos con piedras semipreciosas y alambres de
diferentes metales, estos colgantes son diseños únicos creados a p...
Cambio a Worldpress / Move to Wordpress
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Por fin nos hemos movido a Wordpress y esta será la última actualización
del blog, www.luzinterruptus.blogspot.com.
Aunque seguiremos manteniéndolo para qu...
Espero Escribirlo.
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Si hubiera tenido mi portatil aqui hubiera escrito muchisimo mas de lo que
lo he hecho, y hubierais estado al dia casi a tiempo real. Ocurre que no lo
he t...
LoS PRotaGoNiStaS: NueStRoS HéRoeS FaVoRitoS
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Este blog esta realizado con todo mi cariño y dedicacion para todos estos
buenos amigos del Parque de las Vistillas...
A continuacion os muestro a cada un...
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SIN EMBARGO...
Sin embargo,
sin embargo,
sin embargo...
No me fío de mí.
Nada es permanente.
Menos lo es la palabra.
Esto tampoco,
esto tampoco,
es...